Canarias en un chapuzón: 100 piscinas públicas de un total de 30.000, 403 puntos de vertidos al mar y 150 km de litoral “en peligro”
La red pública de piscinas se queda en un centenar de instalaciones frente a las cerca de 30.000 privadas del Archipiélago, en un litoral con 403 puntos de vertido al mar y 150 kilómetros de costa en peligro según Greenpeace.

La mayoría de piscinas en Canarias son privadas y están vinculadas a viviendas, complejos turísticos y establecimientos alojativos, mientras la red municipal representa una proporción mínima. Esta desigualdad se suma a los problemas que afectan a algunas instalaciones públicas, con piscinas cerradas durante años o pendientes de resolver cuestiones relacionadas con la aplicación de la Ley de Costas.
La diferencia entre piscinas públicas y privadas es especialmente significativa en un territorio donde el acceso al baño está estrechamente ligado al litoral. Las provincias de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife concentran decenas de miles de piscinas privadas, con especial presencia en municipios turísticos. Frente a este volumen, la oferta pública se limita a unas 100 instalaciones repartidas por el Archipiélago. En Tenerife, algunas piscinas municipales permanecen cerradas por conflictos administrativos y urbanísticos relacionados con la normativa costera.
La disponibilidad de espacios de baño se produce además en un contexto de creciente deterioro del litoral. El último informe de Greenpeace identifica 18 puntos críticos y sitúa en 150 kilómetros la costa canaria en peligro, al tiempo que señala que las islas pierden alrededor de cuatro kilómetros de costa natural al año por la presión de la urbanización y otras actividades. La organización contabiliza además 1.419 expedientes abiertos por infracciones relacionadas con la protección del litoral y advierte del impacto que tendrá la subida del nivel del mar sobre las costas canarias.
A la presión sobre el territorio se añade la contaminación del agua. Canarias cuenta con 403 puntos de vertido al mar, de los que 291 no tienen autorización vigente, según el censo de vertidos actualizado en 2025. Los episodios de contaminación fecal han provocado también el cierre de playas en distintos puntos de las islas. Playa del Pueblo, en Playa Blanca, y Leocadio Machado, en El Médano, han registrado cierres por contaminación de aguas residuales o por niveles elevados de Escherichia coli, mientras Playa Jardín, en Puerto de la Cruz, permaneció cerrada durante meses por contaminación fecal.
Redacción de La Local. Actualidad que necesitaba ser contada, desde Canarias.
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